viernes, 20 de julio de 2012

DE CUESTIONES FAMILIARES, POLÍTICAS Y COSAS PEORES…


Oficialmente hoy empiezan mis vacaciones… y por eso hasta ahora hago esta mini despedida para los que fueron mis alumnos. 

Hasta ayer estuve torturando –en el buen sentido ¿Tiene buen sentido?- a algunos de sus compañeros en los cursos de nivelación o inter-semestrales, mientras muchos de ustedes están ya de vacaciones o en el proceso de ingresar a la Universidad, se fueron… sin que tuviéramos oportunidad de despedirnos, así que lo haré por este medio.

El siete de octubre de 2011 el Sr. Francisco Ramales Martínez, agricultor y hermano de mi madre, fue secuestrado en una ranchería de Tres Valles Veracruz, pasó a formar parte de la lista de desaparecidos en el sexenio y ensombreció, desde entonces y no sabemos hasta cuando, el ánimo familiar y aunque sé que no sólo se puede culpar a Calderón, fue reconfortante para mí, encontrarme a algunos de sus compañeros involucrados en las campañas electorales, o con el movimiento “#YoSoy132” buscando un cambio que el país necesita y nosotros merecemos, nuestra clase política y hasta algunos líderes morales nos han defraudado, pero la educación, la formación con valores, la información –y no la de la televisión- es la mejor opción para cambiar la situación que vivimos. Mientras no nos toca, hasta hacemos chistes para distraer al miedo, pero cada vez es más difícil que no nos toque, posiblemente también algunos de ustedes han vivido con sus familias situaciones semejantes y comprenden lo que digo.

La creación de este blog no pretendía abordar estos asuntos, obedeció a la necesidad de mantenernos en contacto para cuestiones escolares y para expresar mis reflexiones sobre la actividad que realizo, que es la docencia, pero así como se nos invita a conocerlos mejor para comprenderlos, también merecen una explicación de por que no hay un ánimo festivo en esta despedida.

Muchachos son tiempos difíciles los que les han tocado vivir, requieren entereza y preparación y yo hago votos porque les vaya bien en todos los sentidos y porque volvamos a encontrarnos en mejores circunstancias.