domingo, 29 de mayo de 2011

MI CONFRONTACIÓN CON LA DOCENCIA

Supongo que con la edad le he ido perdiendo el lado romántico a la docencia y puedo abordarla de manera más realista.
Me hice profesor normalista por necesidad. Mi padre –campesino y albañil-  no podía costearme la carrera universitaria que me gustaba. Tengo ocho hermanos. Me mandaron a trabajar a la sierra, donde perdí un año, (mis alumnos no hablaban español y yo no entendía el náhuatl –cosas del sistema-) pero desarrollé mi afición a la lectura. En verano estudié la normal superior en la especialidad de matemáticas y cuando me cambiaron (de la sierra al valle de Tehuacán), pude trabajar y estudiar –el bachillerato y luego ingeniería civil- siempre con la idea de enseñar matemáticas en secundaria o bachillerato. Estudiando el bachillerato tuve mi primer desencanto, aprendí más matemáticas que en la normal superior.
Me casé y le decía a mi esposa –que también es profesora- cuando por fin conseguí dar clases de matemáticas en bachillerato, que me gustaba tanto lo que hacía, que lo haría aunque no me pagaran (no puedo poner aquí lo que me dijo). Para conseguirlo, ya había cometido el error de abandonar mi plaza, pues como dijo Garizurieta: “vivir fuera del presupuesto, es vivir en el error”. Desde entonces voy de la “seca a la meca” trabajando todo el día para: ¿vivir mejor?
Soy normalista e ingeniero y con casi treinta años en la docencia puedo afirmar que en la mayoría de los talleres a los que he asistido, los profesores normalistas acusan a los profesionistas profesores de no ser maestros de humanidad; de dominar los conocimientos, pero de no adaptarlos al nivel de los alumnos, –y aunque en algunos casos es verdad- yo callo, porque la mayoría de mis compañeros en las escuelas donde trabajo, no son docentes de formación; sin embargo, en la docencia, como en cualquier otra disciplina, es la práctica y no la teoría la que hace al maestro y, no es que la teoría sea mala; pero, mientras no haya la voluntad de aplicarla no pasarán de ser prácticas declaradas.
Ahora se está implementando en nuestro país, una nueva reforma. La Reforma Integral de la Educación Media Superior, que tiene entre sus pilares la “profesionalización de los servicios docentes”, y comprende un programa de desarrollo docente, por lo que ahora estoy cursando “en línea” la especialidad en “competencias docentes” que busca modificar mi labor de mediación con mis alumnos, para que consiga desarrollar sus competencias para la vida.
Soy sobreviviente a varias reformas, pero es la primera en la que estoy recibiendo una capacitación seria, conociéndola primero, contrastando las prácticas tradicionales con lo que se espera que modifique de ellas, aplicando las nuevas Tecnologías de la Información y la Comunicación, con un nuevo modelo de planeación por competencias, que comprende entrecruzamientos y articulaciones curriculares, diseñando un nuevo modelo de evaluación que se espera sea auténtica, y culminando con una propuesta de intervención.
Desde siempre hemos tenido que cumplir con los requisitos administrativos de dosificación y planeación, pero como la planeación convenientemente es flexible, el tiempo limitado, los grupos numerosos, los recursos escasos, tenemos la justificación perfecta para terminar haciendo lo que siempre hemos hecho y porque además podemos argumentar que apenas estamos recibiendo la capacitación, a la que no le entramos todos por la resistencia natural a modificar nuestros paradigmas.
Aunque tengo mis reservas con respecto a la aplicación de la Reforma -sólo hay que ver lo que pasó con “enciclomedia”- no estoy amargado, sólo me parece injusto que los medios de comunicación y los padres de familia nos culpen de casi todo: los malos resultados en las evaluaciones nacionales e internacionales y ahora hasta de la obesidad ¿Y ellos? ¿Qué hacen?
 Uno de mis profesores en la Maestría en Educación –que recientemente cursé- sostiene que la reforma también tiene el propósito de desanimar a los viejitos que no se quieren actualizar; pero aquí estoy, robándole horas al sueño y peleando todavía por hacer lo que me gusta, aunque me asalten las dudas de ¿En qué proyecto o con que problema les hago a mis alumnos significativas “las cónicas”?

sábado, 28 de mayo de 2011

LOS SABERES DE MIS ESTUDIANTES EN EL USO DE LAS TIC Y DE INTERNET

No necesito enseñar a mis estudiantes a usar el internet, porque ya lo saben, la mayoría empezó a usarlo desde la primaria y con mayor frecuencia en la secundaria aunque lo utilizan principalmente como fuente de entretenimiento, para descargar música, videos y juegos en línea, los jóvenes de bachillerato lo utilizan cada vez más como medio de interacción social para chatear, consultar el correo y para ingresar fotos y videos.

Sin embargo, es necesario enseñarles a sacar provecho de esta herramienta para su formación, porque la prueba PISA 2009 muestra que los alumnos han mejorado en la búsqueda de la información, pero comparativamente han perdido capacidad de análisis. Aprenden a buscar acceden y recuperan información pertinente, pero tienen dificultad para integrarla e interpretarla, porque domina el COPY-PASTE y el trabajo del profesor debe ser más complejo primero para interesarlos y luego para mejorar el aprendizaje.

Internet conecta bibliotecas, escuelas, museos, empresas, pero también sitios con información imprecisa o con tendencias políticas, religiosas y de otros tipos y debemos aprender a discriminar entre las fuentes que cumplen con los protocolos para validar su información de los que no.

Como profesor sé que tiene muchas posibilidades pedagógicas, he descubierto las WebQuest, se han desarrollado plataformas especializadas en matemáticas como la “Descartes”, o los sitios de la “olimpiada de matemáticas”, programas como el de “Cabri geometre” o la “calculadora graficadora” de la enciclopedia Encarta de Microsoft, por citar sólo algunos de los que utilizo para el modelado, visualización y análisis en mis clases.

La estrategia que ya desarrollo con mis alumnos es que: los que ya saben usar las herramientas tecnológicas que aplicamos en las clases, enseñan y explican a los que no saben o desconocen algunos de los recursos que se pueden aprovechar de estas herramientas, por ejemplo cuestiones como: elegir las ventanas de visualización, seleccionar los modos adecuados, las herramientas de análisis, etc. y lo haré extensivo en el uso de internet, planteando investigaciones con preguntas guía que se comentarán en clase para obligarlos a analizar la información, sugiriendo sitios confiables o pidiendo que citen sus referencias para evitar la práctica común de cortar y pegar. Mientras ubico en la red WebQuest con temas de las asignaturas que imparto o mientras aprendo a diseñar las propias.

jueves, 26 de mayo de 2011

INTEGRÁNDOME A LA WEB 2.0

Hola, soy Patricio Luna Ramales, oriundo de la Mixteca Poblana, me dedico a la docencia en la Preparatoria Federal "Gilberto Martínez G." y en el Bachillerato Universitario "Simón Bolívar" de Tehuacán, Puebla y espero compartir en este espacio mis reflexiones e inquietudes sobre esta actividad tan devaluada últimamente.